El reencuentro

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*Por María Antonia Conti

Sobre la autora:

Escritora. Artista Plástica 

Formación: Licenciada en Trabajo Social. Especialista Universitaria en organizaciones de la Economía Social (Post-grado)

Antecedentes laborales: Asesora en proyectos de investigación (Tesis y otros). Participación en talleres literarios y de pintura a nivel local y nacional. 

Premiada en narrativa (cuentos y poemas) y en obras pictóricas. 


“Algunos de los relatos aquí recogidos cuentan historias de personas que, luego de atravesar procesos clínicos, psicológicos y sociales complicados, tienen recursos propios para superarse.
La lectura de cada uno de  ellos permitirá  conocer las diferentes realidades que les toca vivir a los protagonistas.
A través de las historias que se presentan, el lector podrá identificarse con alguno de los personajes, quienes en circunstancias difíciles desarrollan recursos que se encontraban latentes dentro de sí mismos y que ellos desconocían tenerlos, hasta el momento.
Las temáticas están relacionadas con la importancia de la memoria emotiva, los miedos, el derecho a la toma de decisiones, la importancia de ser creativos. Se trabajan temas vinculados con el alimento espiritual, la fe , la fuerza de la voluntad , los dolores propios y ajenos, los caminos del verdadero amor a  las personas, al terruño y a la naturaleza .
Cada uno de los cuentos deja enseñanzas en diferentes aspectos. Muestran la posibilidad de recuperación que tienen  las personas frente a la adversidad y la importancia de enfrentar los riesgos para seguir proyectando el futuro”

María Antonia Conti

A continuación les compartimos el cuento: El reencuentro  (www.lachicaquelee.com fue autorizada por María Antonia Conti para publicar su obra. ¡Estamos muy agradecidas!). Esta obra recibió el PRIMER PREMIO, en el concurso organizado por FEBA (Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires) con el auspicio de UCIP (Unión del Comercio e Industria y AMAC (Asociación Marplatense de Arte y Cultura) de Mar del Plata, en el año 2018. 

📚 El reencuentro

Hace algunos años Marie Abraham, congresista argentina radicada en EEUU, se sentó al lado de Charles Colin, presidente de una de las compañías hoteleras italianas más conocidas y que lleva su nombre. Ambos superaban los 70 años de edad. En medio de la velada, Charles Colin se dio cuenta de que habían sido presentados con Marie Abraham y ella no recordaba su nombre .Para evitarle un momento desagradable, él se acercó a ella y le susurró “Colin, animal sin cola (en inglés) ”.

Esto no ayudó a Marie Abraham quien miro a su compañero de mesa, gentilmente palmeó su mano y le dijo: “Está bien,  muchas veces yo también me siento así, como un animal sin cola” 

Pasados unos minutos Marie se encaminó hacia las afueras del lugar con la idea de poder pensar. Sus reflexiones la llevaron a cavilar sobre el caballero de la mesa del que no recordaba su nombre. Ella siempre había tenido problemas para recordar nombres y caras. Pensaba que durante la mayor parte de su vida había tenido memoria de teflón (nada se le pegaba)

Hallaba respuestas rápidas para su olvido. Se decía a sí misma…es parte de la naturaleza humana….todo el mundo se olvida de algo…la memoria no es perfecta a cualquier edad. 

Sus escasos conocimientos de medicina la llevaban a pensar que si recordaba el nombre de la persona que estaba sentada al lado de quien le había susurrado “Colin”, su cerebro activaría un botón para “grabar” y aparecería ese nombre que tanto anhelaba recordar. A pesar de que a ella  también le resultaba desconocido, había algo que le recordaba a alguien.  

Finalmente, sus esfuerzos la llevan a lograrlo, recuerda el posible nombre del desconocido. Cree que se trata de  Charles Colín. Piensa  en el nombre de la mujer que está a su lado. . ¿Será Alyssa Smith? …pero se dice a sí misma…si se tratara de ella, está muy cambiada.  

Con Alyssa y Charles habían compartido algunos momentos en su juventud. Han pasado más de cuarenta años desde que se vieron por última vez. Los recuerdos le traen la imagen de una bella joven, muy inquieta e inteligente, con la que habían tenido  un vínculo muy fuerte entre ambas. Recordaba que Alyssa había estado en pareja con varios jóvenes  y finalmente se había casado con Charles Colin un joven algo mayor que ella, dueño de una cadena de hoteles muy importante de Italia y ambos se habían radicado allá. Con Alyssa no se vieron más y Marie nunca supo más nada de ella. 

Marie sentía que había hecho un gran papelón al dar la respuesta que dio,  tomando el sentido literal de la palabra “colín” y comenzó a reírse al recordar la respuesta que le dio al desconocido. 

Luego cerró los ojos y trató de recordar la mayor cantidad de detalles En alguna oportunidad Alyssa le había presentado a Charles y hasta sucedió que salieron juntos en grupo. De golpe y por razones inexplicables apareció una imagen vivida…la fiesta en uno de sus hoteles.  Por fin lo logré… sí…si…se trata de él…se dice a sí misma.

Desde donde está comienza a caminar lentamente,  dirigiéndose hacia el lugar que ocupaba. Se sorprende del vacío de la sala. Ha transcurrido un tiempo prolongado y no ve a  Alyssa y Charles.

Mientras la fiesta continua, Marie trata de recordar  las conversaciones que tuvo con Alyssa. Resuenan en su cabeza algunas de sus palabras cuando al referirse a Charles, le había dicho…“a su lado adquirí sabiduría”. ” Todo lo que sé, lo aprendí de él”. … “me enseño a pensar”…”me ayudó  a ser la maestra de mi propia vida”. 

Alyssa y Charles aún no han aparecido.   La fiesta va llegando a su fin. Marie ha asistido sin compañía. Invadida por el aburrimiento decide irse del lugar. Se despide de algunas personas que encuentra a su paso y dirigiéndose a la entrada del salón solicita un auto para regresar a su casa. 

Es muy tarde Marie en su cuarto, no puede  conciliar el sueño. Nuevamente los recuerdos la invaden. Piensa  en aquellos encuentros con Alyssa  en los que siempre le ha hablado de su vida al lado de Charles. Una vida entendida de doble manera: como una entidad que se fue modelando y también como una escuela. 

Ella le ha contado de su amor por él… lo amaba y se sentía amada. Juntas habían desgranado un conjunto de reflexiones y coincidían en muchas de sus opiniones. El cansancio la vence y Marie lentamente se queda dormida.

Al otro día se despierta muy temprano. Desde la ventana puede ver parte de las montañas que rodean a este pueblo cordobés, donde nació. Está sola desde hace diez años, momento en el que falleció Paul, su compañero de vida. 

El cuarto está ubicado a la calle y Alyssa escucha el ruido de algunos vehículos en movimiento y el caminar de personas que comienzan a transitar por la vereda. Le llega el perfume de los jazmines de su  jardín. Es un día de primavera y la habitación se ilumina con el sol de la mañana.  

Han transcurrido algunas horas y aún está en la cama. En este momento suena el teléfono y se dispone a atender la llamada. Levanta el auricular , alguien habla diciéndole ..hola Marie…¿sabes quién habla?…soy Alyssa. La sorpresa la paraliza,  Marie no sabe  que decir. Se saludan. Marie siente alegría de escucharla. Rápidamente reafirma su certeza y la interroga diciendo ¿Anoche…eran Uds.?

Alyssa se lo confirma y agrega…”nos fuimos pensando que eras Marie  y buscamos tus datos en la lista de invitados. Sigue hablando y le explica las razones que los obligaron a irse temprano del evento que habían compartido la noche anterior y continúan hablando. 

En ese momento Marie escucha el ruido de la llave en la puerta principal. Ha llegado Ross la acompañante domiciliaria que la asiste. La conversación se interrumpe .Marie despide a  Alyssa manifestándole su intención de volverse a ver  Alyssa acepta encantada y fijan el encuentro para ese mismo día a las 15 hs. en el café “Momentos”, lugar conocido por ambas. 

Ross y Marie se saludan. Ross trabaja allí desde que Marie  quedó viuda, es su “dama de compañía” y la ayuda en todo lo que ella necesita.

Se siente feliz y le comenta a Ross sobre el reencuentro con Alyssa, la sorpresa del llamado telefónico y lo ocurrido la noche anterior. Marie se dispone a desayunar. Luego se baña, elige su ropa y se organiza para salir.

Si bien Marie no tiene problemas de salud, hoy asiste al control médico acompañada por Ross. Ambas se dirigen a la Clínica de Salud de la zona, donde será atendida por el Dr. Francis Gásparri- médico neuro-psicológo, especializado en trastornos de memoria. 

Un tiempo atrás Marie había notado que tenía problemas para recordar nombres y caras, perdía las llaves o entraba a su habitación y no recordaba para que lo hubiera hecho.  

Hace cinco meses Marie había iniciado un entrenamiento de la memoria, buscando mejorarla.

Según el médico en este tiempo Marie había logrado superarse poniendo en práctica algunas técnicas de memoria. Había aprendido a concentrarse más efectivamente, eliminando las distracciones en su vida diaria, aunque aún  le faltaban  realizar otras prácticas para ser dada de alta. 

Durante la entrevista Marie le relata al Dr. Gásparri la experiencia recientemente vivida.  Él le explica que el recordar algo es como conectarse con una grabadora. Las neuronas –le dice- son la cinta en la cual se graba la memoria y el hipocampo, es la parte del cerebro  que actúa como el botón para grabar. Ud. al querer recordar hizo que el hipocampo diera la orden de grabar, fue el botón de la grabadora y sus neuronas las que grabaron la información. 

Le sugiere que fortalezca el vínculo con su amiga, porque considera que el reencuentro le hará  bien y agrega…” es  bueno tener sentimientos, especialmente cuando éstos son positivos”. 

Luego de la entrevista con el médico, Marie y Ross deciden regresar caminando. A Marie se la nota feliz y está con ánimo de conversar. Recuerda  las palabras de su médico. Le comenta a Ross las ganas que tiene de encontrarse con Alyssa, lo bien que se siente .pensando en que volverá a verla. 

Al llegar a la vivienda Ross se aboca a sus tareas cotidianas. Marie se prepara para el encuentro con Alyssa. Después de tanto tiempo, el ver a su amiga se ha convertido en una realidad. Habían dejado de verse durante mucho tiempo y este  encuentro imaginado, le parece imposible.  

Si a Marie algo la caracteriza es  su fuerte compromiso con lo que se propone y la capacidad de acción para lograrlo. Siempre respeta la palabra empeñada, su palabra es una de las cosas más valiosas que posee.

Hoy es un día muy especial en el que se ha comprometido a ver a su amiga y lo hará. Sabe que el compromiso es consigo misma con sus ganas de rememorar viejos tiempos con Alyssa. Sus pensamientos encienden las ganas de ir a verla. Sus sentimientos mantienen vivos sus pensamientos y hacen que ella se prepare para la acción. 

Marie comienza a prepararse con tiempo. Su ansiedad crece cada vez más y para ella  las horas pasan con lentitud. Ya está lista y se prepara para salir. Se traslada al lugar del encuentro. 

La  confitería “Momentos” es un lugar pequeño y acogedor, donde generalmente se reúnen parejas y grupos de amigos.

Al llegar elige azarosamente una mesa doble, antes de ubicarse mira a su alrededor, prontamente distingue a Alyssa y se dirige hacia el lugar donde ella está. Ambas se saludan afectuosamente. En el abrazo hay señales inequívocas de un reencuentro entre dos amigas. Se sientan cada una en los extremos de la mesa. Se miran una a la otra. El silencio entre ambas se interrumpe con la música del salón, hasta que finalmente Marie rompe el fuego y comienza a hablar.

M: Anoche no te había conocido ni a vos, ni a Charles.

A: A mí me pasó lo mismo. Tuve la impresión que eras vos, pero también dude. Nos faltó tiempo para conversar, porque nos fuimos temprano. Con Charles lo hablamos hablado, buscamos tus datos en la lista de invitados y así fue como te llamé.

M: Agradezco que me llamaras. Me diste una alegría. 

A: A mí me alegró que propusieras este  encuentro… ¡quería verte..!.  

El mozo interrumpe el diálogo, para levantar el pedido  Ambas  se miran, están pendientes la una de la otra. Retoma la conversación Alyssa.

A: ¡Cuantos años sin vernos! 

M: Si! Mi memoria me lleva a recordar nuestro último encuentro en la cena organizada por Charles, en uno de sus hoteles. 

A: Si. Fue nuestra despedida. Viajamos a Italia a ampliar la cadena hotelera. Fuimos por unos días y el trabajo de Charles nos obligó a radicarnos allá, donde vivimos durante más de   30 años. Regresamos a Argentina y hace tres meses nos radicamos en Bs.As. , aunque tenemos la idea de venirnos para acá. Bueno…ahora Contame vos. 

M: Siempre viví en este pueblo hasta que me case con Paul Baker, un científico que no llegaste a conocer. Nos casamos y nos fuimos a vivir a EEUU. Paul falleció hace diez años, Regresé a Argentina hace once meses y me radiqué nuevamente acá. 

A: Estuvimos separadas mucho tiempo debido a planes distintos y ahora nos volvimos a encontrar.  Siento que la vida me devuelve una amistad inigualable.

M: Nuestra amistad fue muy importante para mí y lo sigue siendo. Espero que podamos recuperar el tiempo perdido y contarnos lo que no sabemos la una de la otra.

A: La vida nos separó pero quiero que sepas que nunca me olvidé de vos, ni de nuestra amistad. Charles sabe de mi interés por volverte a ver. Nuestra profunda amistad se dio en un tiempo breve pero fue profunda. Extrañé mucho no tenerte a mi lado. Ahora que nos volvemos a juntar,  espero que disfrutemos de todo lo que no pudimos hacer,  mientras estuvimos alejadas.

M: Si también a Paul le hablé de nuestra amistad. Sé que la vida nos hizo amigas y nuestra amistad nunca desapareció a pesar de la distancia. Espero que podamos retomar nuestros lazos y volver a ser las hermanas que nunca se separaban.

A: Con Charles no tuvimos hijos y al estar lejos de la familia formamos un grupo de amigos Pero yo nunca llegué a tener una amiga como vos. 

M: A nosotros nos pasó lo mismo. En esto coincido porque amigas como vos no conocí y durante todo este tiempo que estuvimos alejadas,  nadie ocupó tu lugar. Sin duda sos como una hermana para mí y me alegra haberte vuelto a encontrar.

El diálogo reflota la confianza mutua que ambas habían tenido. Era evidente la complicidad entre ellas. El  tono con el que se hablan es confidencial. Se tocan con gestos cariñosos y delicados. Hay momentos de comprensión en el “estamos de acuerdo”, sonrisas y rostros relajados. 

Ambas piensan que entre ellas  ha existido un lazo de amistad muy fuerte y que a pesar de los años transcurridos se ha mantenido. 

Son dos amigas de verdad,  que restan importancia al alejamiento y valoran estar juntas de nuevo. Se sienten unidas por la alegría de compartir nuevamente el camino de la amistad. 

Alyssa con la emoción aflorando en sus ojos se separa diciendo  “Nos debemos muchas salidas, muchos abrazos y muchas risas” 

Marie le responde…” Espero podamos seguir unidas y recuperar todo el tiempo que estuvimos separadas”.

Siguieron dialogando por un buen rato. El relato de lo vivido las hacía sentir más unidas. Ha pasado un tiempo prudencial y aún les falta tanto por decirse. Se ha hecho tarde y se despiden con un beso en la mejilla y un abrazo muy fuerte.

Marie, ya en su casa, reflexiona sobre lo vivido, durante ese día. Se siente agradecida con la vida porque se reencontró con su amiga. La memoria de sus sentimientos afloró. Su amiga había dejado una huella imborrable y a pesar del tiempo transcurrido en este reencuentro, la memoria de sus sentimientos brotó en su corazón.

En su cabeza comienza a trazar planes incluyendo a su amiga Alyssa. Está segura que lo que tiene es lo que deseaba tener y sabe que lo por venir será muy bueno. 

La oscuridad de la noche la invita a descansar y con estos pensamientos gratificantes Marie se acuesta esperando un nuevo día.


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Soy sólo una chica (indómita) que lee y escribe. Formalmente: Licenciada en Comunicación Social y Periodista.

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